Diseñadores gráficos españoles

La identidad de un país

27 Enero 2026 Por Roberto C. Rascón
Diseñadores gráficos españoles
El diseño gráfico español vive un gran momento gracias a figuras como las del catalán Alex Trochut. © Alex Trochut – Toyota GP Long Beach

El poder del diseño gráfico reside en su capacidad para conceptualizar ideas y mensajes de forma muy visual, construyendo imágenes capaces de permanecer en el imaginario colectivo. Un arte que en España cuenta con grandes referentes, con auténticos maestros del diseño editorial y publicitario, de la identidad corporativa, de la tipografía, del ‘packaging’ o del ‘lettering’, entre otras disciplinas. ¿Quieres conocerlos?

El diseño gráfico español ha construido un lenguaje propio en el que conviven rigor conceptual, vocación cultural y sensibilidad social. Para entender su evolución, resulta imprescindible mirar a una talentosa generación de pioneros que fijó la identidad no solo de una profesión, sino también de un país. Establecieron las raíces que permitieron volar a los que vinieron después. Sin ir más lejos, José María Cruz Novillo (Cuenca, 1936) fue una figura clave en la construcción del imaginario visual de la España democrática. Creador de las identidades corporativas de instituciones como Correos, Renfe o la Policía Nacional, de medios de comunicación como El Mundo, Cope o Antena 3 y de empresas como Repsol, Endesa o Telefónica, introdujo una idea de diseño coherente y perdurable. Y si España entró en la modernidad en 1992 —coincidiendo con la celebración de los Juegos de Barcelona— fue, en gran medida, por el trabajo de Javier Mariscal (Valencia, 1950) con Cobi, la mascota que conquistó al mundo entero. Con su lenguaje espontáneo y colorista, el valenciano conectó con millones de personas. De la ciudad condal es, precisamente, el siguiente pionero: Enric Satué (Barcelona, 1938). Ensayista y divulgador, además de diseñador, contribuyó decisivamente a dotar al diseño gráfico de un discurso crítico en España, reivindicándolo como disciplina cultural y no solo como herramienta comercial. Precisamente en Barcelona se fundaron, en los años 60, dos escuelas claves para entender el boom del diseño gráfico en España: la Escuela Universitaria de Diseño e Ingeniería de Barcelona (ELISAVA) y el Centro Universitario de Diseño y Arte de Barcelona (EINA). Ambas consolidaron una tradición pedagógica que sigue influyendo, directa o indirectamente, en las generaciones actuales y dieron cobijo a algunos de los diseñadores que protagonizan la siguiente selección.

Alex Trochut

Alex Trochut (Barcelona, 1981) no llegó a conocer a su abuelo, una figura clave en el campo de las artes gráficas españolas del siglo XX. Aunque Joan Trochut —así se llamaba— no pudiera transmitirle directamente sus conocimientos, Alex se ha convertido en su digno sucesor. Tras estudiar diseño gráfico en la prestigiosa ELISAVA, abandonó su ciudad para desarrollar una aplaudida carrera en el extranjero. Este artesano digital, de arraigada personalidad y sensibilidad, ha trabajado para grandes marcas —como Apple, Adidas o Coca-Cola— y para bandas como Arctic Monkeys o The Rolling Stones. En 2023 presentó su primera exposición en España, It’s complicated, una oda al amor y sus dificultades. Uno de sus últimos trabajos, la tipografía de la campaña Andalucian Crush para incentivar el turismo en Andalucía, fue un rotundo éxito.

Pati Núñez

Si las diseñadoras gráficas reciben hoy el mismo reconocimiento que sus compañeros de profesión es gracias a la labor de pioneras como Pati Núñez (Figueres, Girona, 1959). Como reconocimiento, en 2007 se convirtió en la primera mujer en recibir el Premio Nacional de Diseño. El jurado destacó su “impecable trayectoria”, su “elegancia formal” y “sus lecturas visuales cargadas de sensualidad y poesía”. Al igual que Alex Trochut —aunque bastantes años antes—, estudió en Barcelona, en su caso en la otra gran escuela de diseño de la ciudad, la EINA. Después ejerció como profesora allí durante muchos años. Especializada en branding y packaging, ha trabajado para marcas como Loewe, Opel, Danone, Camper o La Caixa. En 2022 recibió el Laus de Honor por su legado en el diseño gráfico.

Manuel Estrada

Tal vez no conozcas a Manuel Estrada (Madrid, 1953), por mucho que sea uno de los diseñadores gráficos más influyentes de las últimas décadas, pero seguro que sí has tenido en tus manos algún libro con una cubierta conceptualizada por él. Su estrecha colaboración con Alianza Editorial nos ha regalado portadas icónicas. Al frente de Estrada Design, estudio fundado en 1989, también ha trabajado para marcas como Repsol o Carmencita. Además, ha protagonizado decenas de exposiciones. En 2022 compartió con nosotros su visión del talento: “El talento que solo brilla a través de lo rápido, lo espontáneo o lo inmediato resuelve de manera cosmética y superficial el problema”. Y es que estamos ante alguien dedicado en cuerpo y alma al diseño. Curiosamente, estudió arquitectura. En 2017 recibió el Premio Nacional de Diseño.

Marta Cerdà

Si te apasiona el mundo del diseño, acude raudo a comprar el ensayo que Marta Cerdà (Barcelona, 1980) lanzó el pasado 2025: Sobrevivir al diseño (Anagrama). Escrito con espíritu lúdico, reflexiona sobre las claves de su disciplina al tiempo que reivindica su vertiente artesanal en tiempos de la IA. No es su primer libro, ya que en 2022 publicó Type to Image (Terranova), donde exploraba, a través de sus trabajos, cómo había difuminado los límites entre ilustración y tipografía. Destacan sus colaboraciones con Nike —una de las últimas consistió en la creación del nuevo logo de Erling Haaland tras su fichaje por la marca—. También su labor para publicaciones como The New York Times, Vogue, Wired, La Vanguardia o El País. Su ecléctico estilo, que combina lo orgánico con lo digital, ha influido notablemente en el diseño editorial contemporáneo.

Javier Aramburu

La figura de Javier Aramburu (San Sebastián, 1966) está rodeada de misterio. Su nula presencia pública —ni concede entrevistas ni acude a actos, por lo que apenas hay imágenes suyas— no le ha impedido convertirse en uno de los grandes del diseño gráfico español. Durante los años 90 creó algunas de las portadas más recordadas de la música española, especialmente fructífera fue su colaboración con Los Planetas, aunque también trabajara con Duncan Dhu, Fangoria, La Buena Vida, Sexy Sadie o Kiko Veneno. Su capítulo como miembro de Family, banda que desapareció tras publicar un aclamadísimo álbum de debut (Un soplo en el corazón, 1993), no hizo sino reforzar la intriga. Durante un tiempo también fue responsable del diseño de la revista musical Rockdelux. Desde hace varios años está volcado en su faceta como pintor.

Laura Meseguer

La especialidad de Laura Meseguer (Barcelona, 1968) es la tipografía. La niña que, tal y como nos confesó, “dibujaba letras por placer” se ha convertido en una de las grandes defensoras de ese campo. “Ahora todo el mundo entiende que la tipografía es imprescindible, que es un pilar básico del diseño”, nos contó. Una pasión que transmite a sus alumnos en su escuela: Tipo-g. Tras especializarse en diseño de tipos en la Real Academia de Bellas Artes de La Haya (KABK), comenzó a trabajar como freelance en estudios de diseño, entre ellos el de la mencionada Pati Núñez. En 1992 cofundó Type-Ø-Tones, una de las primeras fundiciones tipográficas digitales en España. A lo largo de su trayectoria ha creado decenas de tipografías —Rumba, Lola, Ella, Cortada, Holiday Sans, etc.—.  En 2018 recibió el Premio Gràffica en reconocimiento a su trayectoria.

El diseño gráfico español no se ciñe a estos nombres, sino que cuenta con decenas de figuras ampliamente reconocidas tanto a nivel nacional como internacional. Entre los más veteranos nos encontramos con Pepe Gimeno (Valencia, 1951), Josep María Mir (Barcelona, 1949), Emilio Gil (Madrid, 1949), Paqui Martín (Las Palmas, 1959) o Nacho Lavernia (Valencia, 1950). Una generación que fue relevada por nombres como los de Clara Montagut (Madrid, 1975), Susana Blasco (Zaragoza, 1972), Asís G. Ayerbe (Valladolid, 1978) o Isabel Cabello (Antequera, Málaga, 1976). Entre los más jóvenes destacan Ingrid Picanyol (Torelló, Barcelona, 1988), Beñat Olea (Legazpi, Guipúzcoa, 1987), Rebeka Arce (Barakaldo, Vizcaya, 1988) o Javier Jaén (Barcelona, 1983). Busca sus trabajos y disfruta del infinito talento de los diseñadores gráficos españoles.