Teatro Real

La cultura responsable

16 Enero 2026 Por Roberto C. Rascón
Teatro Real
El Teatro Real fue elegido Teatro Más Sostenible del Mundo en los International Opera Awards 2025. © Teatro Real

Desde su reapertura en 1997, el Teatro Real no ha parado de recibir reconocimientos. El último: el galardón al Teatro Más Sostenible del Mundo en los prestigiosos International Opera Awards. A su excelencia artística, el recinto madrileño ha sumado un inquebrantable compromiso con la sostenibilidad. Porque, como recuerda su director general, Ignacio García-Belenguer, la cultura también puede cuidar del planeta.

El pasado 13 de noviembre, el Teatro Real fue galardonado con el premio al Teatro Más Sostenible del Mundo en los prestigiosos International Opera Awards. Creados en el año 2012 por la revista británica Ópera, están considerados los Óscar del mundo de la lírica. Para Ignacio García-Belenguer, director general del Teatro Real, este reconocimiento deja claras dos cosas: “La primera es que vamos en la buena dirección, y la segunda es que cada año nuestras propuestas son apreciadas por el sector y por el público”. Y añade: “Estamos especialmente orgullosos de haber sido seleccionados en el apartado de sostenibilidad porque el Teatro Real ha hecho un esfuerzo muy notable en ese sentido”.  Nada de esto, asume Ignacio, hubiera sido posible sin el apoyo —en forma de fondos Next Generation— de la Unión Europea. Tampoco sin patrocinadores como Iberia, a los que agradece su colaboración: “Iberia, con quien compartimos la necesidad de reducción de nuestra huella ambiental dentro de un marco de responsabilidad y transparencia, tiene un lugar destacado”.

El jurado de los International Opera Awards, que fueron entregados en el Stavros Niarchos Hall de Atenas (Grecia), valoró el plan de trabajo, el esfuerzo continuado y las actuaciones de mejora en eficiencia energética realizadas tanto en la cubierta como en el interior del Teatro Real durante los últimos años. Una mezcla de talento, responsabilidad y perseverancia. “Es muy importante que la cultura y la transición ecológica vayan de la mano. Además, hemos apostado por la innovación y la sostenibilidad manteniendo la integridad arquitectónica de un edificio emblemático”, apunta su director general. Entre las actuaciones, destaca la instalación de centenares de paneles solares transitables en su azotea, un hito tecnológico y simbólico, tal y como remarca Ignacio: “El Teatro Real es el primer edificio histórico del mundo que integra producción solar fotovoltaica gracias a su cubierta de paneles transitables. Es una experiencia única que esperamos poder compartir dentro de poco con todos aquellos que visiten Madrid”.

El compromiso del Teatro Real con la sostenibilidad no es flor de un día y desde la institución ya miran al futuro. “Uno de nuestros objetivos más ambiciosos es la producción de una ópera completamente sostenible, analizando el ciclo de vida de todos los materiales a emplear. Es el horizonte hacia el que tenemos que caminar”, expone Ignacio. Nombrado director general del Teatro Real en abril de 2012, él ha sido uno de los principales impulsores de ese compromiso con la sostenibilidad, el cual, reconoce, ha contado con el apoyo de todos dentro de la institución: “La sostenibilidad es la única clave válida de futuro y nuestros trabajadores están involucrados en esa causa. Entendimos que debíamos ser responsables con nuestra gestión energética y nuestro uso de los recursos. Veníamos trabajando en ello desde hace tiempo, pero a partir de la pandemia aceleramos las labores”. Ya en 2019, el Teatro Real inició un proceso de optimización energética —denominado Teatro Más Sostenible— con el objetivo de convertirse en un edificio de consumo energético casi nulo (NZBE, Nearly Zero Energy Building).

“Uno de nuestros objetivos más ambiciosos es la producción de una ópera completamente sostenible. Es el horizonte hacia el que tenemos que caminar”

Al esfuerzo de todos los miembros del Teatro Real se ha unido el compromiso de otras administraciones. Sin los ya citados Fondos Next Generation de la Unión Europea nada hubiera sido posible, reconoce Ignacio, pero tampoco sin la implicación del Ministerio de Transición Ecológica y el Reto Demográfico, de la Comunidad de Madrid y del Ayuntamiento de Madrid. Tampoco sin patrocinadores como Iberia, entre otros. Así, el Teatro Real se ha convertido en el primer Bien de Interés Cultural (BIC) en entrar en el Registro del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. “Somos el único BIC, de los más de 19.000 censados en España, con consumo casi nulo (EECN). También contamos con Certificados de Ahorro Energético (CAEs) —explica Ignacio—. No solo hemos logrado los ahorros que nos habíamos propuesto, sino que los hemos superado”. Y los datos lo corroboran: un 50% menos de consumo energético y una reducción del 45% en el consumo de agua en el último lustro. “Todo ello —recuerda— sin parar la actividad artística programada”.

Inspirar sostenibilidad
Al recoger el galardón en Atenas, Justin Way, director de producción del Teatro Real, incidió en mirar al futuro: “No es solo un reconocimiento a lo que hemos logrado, también es una motivación para seguir adelante con mayor energía y compromiso. Queremos seguir siendo referentes en sostenibilidad”. Way, que estuvo acompañado en la gala por Enrique Collell, secretario general, y Nuria Gallego, directora de infraestructuras y servicios generales, también lanzó una invitación al resto de teatros del mundo para construir un futuro mejor. Una reflexión que retoma Ignacio: “Nos gusta pensar que este proyecto es inspirador para otras instituciones porque demuestra que las artes escénicas también pueden trabajar de forma muy efectiva por un modelo más justo, más verde y más sostenible”. En cualquier caso, Ignacio recuerda que el reto de la sostenibilidad nos atañe a todos: “La sostenibilidad es un desafío constante y requiere la complicidad de la sociedad civil, que tiene que estar igualmente involucrada. Debemos implicarles en cada acción en esta carrera por el planeta”.

“Las artes escénicas también pueden trabajar de forma muy efectiva por un modelo más justo, más verde y más sostenible”

Desde su reapertura en 1997 —tras un silencio de 70 años—, el Teatro Real se ha convertido en un referente en lo puramente artístico, pero también en lo relativo a la innovación y la sostenibilidad. Así ha vuelto a situarse entre los mejores teatros del mundo, junto al Metropolitan de Nueva York, la Scala de Milán o la Royal Opera House de Londres. Un mérito, según Ignacio, compartido. “Nuestro éxito tiene que ver con la constancia, con una búsqueda sin descanso de la excelencia. Y eso lo hacemos con la complicidad de la sociedad civil, el apoyo de las administraciones, de nuestros patrocinadores y de un público que nos da su confianza temporada tras temporada”. Uno de los principales talentos del Teatro Real, presume Ignacio, es el de nunca bajar los brazos y pone como ejemplo lo ocurrido durante la pandemia: “Fuimos el único teatro que abrió tras el confinamiento y tuvo programación estable. Eso se consiguió porque trabajadores y artistas quisieron formar parte de una iniciativa que suponía redoblar esfuerzos”. Cuando la constancia está en tus raíces y haces de la innovación tus alas, puedes volar tan alto y tan lejos como el Teatro Real.