El nuevo cine latinoamericano

Ampliando horizontes

16 Junio 2026 Por Roberto C. Rascón
Belén, Dolores Fonzi
Con once nominaciones, ‘Belén’ fue una de las grandes favoritas en la última edición de los Platino. © K&S Films / Amazon MGM Studios

Los Premios Platino llevan más de una década dando a conocer a nuevos cineastas latinoamericanos. Sus miradas, repletas de talento, nos acercan a otras realidades y a otras sensibilidades, ampliando así nuestros horizontes. De procedencias diversas —Argentina, México, Colombia, Bolivia, Guatemala o Chile, entre otras—, tienen algo en común: su capacidad para captar el latido de un continente.

Desde su primera edición, celebrada en 2014, los Premios Platino —patrocinados por Iberia— han dado visibilidad y reconocimiento a una nueva generación de cineastas latinoamericanos. Los llamados a tomar el relevo del argentino Juan José Campanella, los brasileños Fernando Meirelles o Walter Salles y los mexicanos Guillermo del Toro, Alfonso Cuarón o Alejandro González Iñárritu, realizadores que trascendieron las fronteras de sus países para conquistar el mundo. De hecho, ellos abrieron las puertas de Hollywood a otros directores de esas latitudes, como el argentino Andy Muschietti (Mamá, It o Flash), el chileno Pablo Larraín (Jackie) o el uruguayo Fede Álvarez (Posesión infernal, No respires, Alien: Romulus). A veces, ni siquiera hace falta salir de tu tierra ni pasarse al inglés para triunfar, como ha demostrado este año Kleber Mendonça Filho con El agente secreto, nominada a mejor película en los Óscar. Los Platino también han sido testigos de cómo esa savia nueva se nutría de mujeres, las cuales tenían como escasos referentes a la argentina Lucrecia Martel o a la venezolana Mariana Rondón, nominada este mismo año por Aún es de noche en Caracas. Ya en aquella primera edición de los Platino la argentina Lucía Puenzo fue protagonista con El médico alemán, que recibió cinco nominaciones. Después vinieron otras, a las que presentaremos a lo largo de este artículo, junto a otros compañeros, hasta componer un fresco del nuevo cine latinoamericano.

Dolores Fonzi

Argentina

El salto a la dirección de la actriz Dolores Fonzi (Buenos Aires, Argentina, 1978) se produjo en 2023 con Blondi, una comedia alrededor de la maternidad que no eludía el drama. Alabada por la crítica, también recibió la atención de los Platino con tres nominaciones: actriz —para la propia Dolores—, música y ópera prima. Su consagración ha llegado con la política y combativa Belén, la más nominada en esta edición de los Platino junto a Los domingos. Sus once nominaciones incluyen dos para Dolores: dirección y actriz. Y viene de ganar el Goya a mejor película iberoamericana. Así, a su sólida carrera como intérprete —El aura, Truman o Paulina— ha unido otra como realizadora, convirtiéndose en una figura central del actual cine argentino.

Jayro Bustamante

Guatemala

El debut de Jayro Bustamante (Ciudad de Guatemala, Guatemala, 1977) revolucionó la segunda edición de los Platino. Ixcanul, una furibunda denuncia contra el machismo a través de la historia de una joven maya que se rebela ante un matrimonio concertado, sumó cinco nominaciones —incluyendo mejor película—, codeándose con nombres como los de Pablo Larraín, Ciro Guerra o Alberto Rodríguez. Aparte, se llevó el Premio del Público. Un reconocimiento que volvió a recibir en 2021 por La llorona, un drama con tintes sobrenaturales sobre el genocidio guatemalteco que, además, se convirtió en la cinta más nominada de aquella edición junto a El olvido que seremos. Sus once nominaciones se saldaron con tres premios: fotografía, montaje y sonido.

Maite Alberdi

Chile

Siguiendo la estela del documentalista más importante del cine latinoamericano, el también chileno Patricio Guzmán, está Maite Alberdi (Santiago de Chile, Chile, 1983). Con El agente topo, una insólita historia protagonizada por un improbable espía de 83 años infiltrado en una residencia de ancianos, se hizo con el galardón a mejor documental en los Platino 2021. Tres años después repitió con La memoria infinita, un acercamiento, tan hermoso como desgarrador, a la realidad del alzheimer a través de una pareja. También se llevó el Goya a mejor película iberoamericana, la primera de su género en lograrlo. Ambas fueron, además, nominadas a mejor documental en los Óscar, lo que da una dimensión del impacto del trabajo de esta realizadora.

Laura Mora

Colombia

El nombre de Laura Mora (Medellín, Colombia, 1981) está íntimamente ligado al Festival de San Sebastián. Tras recibir el Premio de la Juventud en 2017 por Matar a Jesús, en 2022 recogía la Concha de Oro por Los reyes del mundo. La película, que contaba la historia de cinco chicos huérfanos en Medellín, también fue reconocida con cuatro nominaciones en los Platino. Pero su idilio con estos premios está más vinculado a las series… La colombiana formó parte del equipo de directores que trasladó del papel a la pantalla la inmortal Cien años de soledad y la miniserie se convirtió en la gran triunfadora de la edición de 2025. Unos años antes, en 2020, también había participado en El robo del siglo, que fue nominada a mejor serie o miniserie.

Alejandro Loayza

Bolivia

El más joven de esta selección es Alejandro Loayza (La Paz, Bolivia, 1985) y solo tiene un crédito en su filmografía: Utama. Más que suficiente. En 2022 esta película cosechó el Premio del Jurado en Sundance, además de recibir ovaciones en festivales de medio mundo: BFI London, Karlovy Vary, Hong Kong, El Cairo, Sidney, San Francisco, Málaga, Göteborg… Y es que la historia de una pareja de ancianos que, a causa de una sequía inusualmente larga, tiene que decidir si abandonar su hogar en el altiplano boliviano o resistir emocionó allí donde fue proyectada. En los Platino 2023 obtuvo dos premios —música original y fotografía— de cinco nominaciones. ¿Esperamos ansiosos el próximo proyecto del director boliviano? ¡Claro!

Lila Avilés

México

La directora Lila Avilés (Ciudad de México, México, 1982) se ha convertido en una de las voces más singulares de la cinematografía latinoamericana y así lo han sabido reconocer en los Platino. En 2020 se hizo con el galardón a mejor ópera prima por La camarista, un retrato de la explotación laboral a través de una mujer invisibilizada. Solo cuatro años después, tras arrasar en los Ariel —los premios de la academia mexicana— con cinco galardones, lograba la nominación a mejor película y mejor dirección en los Platino por Tótem. Protagonizada por Sol, una niña de siete años inmersa en un caos familiar, la crítica destacó su belleza, su delicadeza, su naturalidad, su sensibilidad y su capacidad para conmover.

El cine latinoamericano cuenta con decenas de cineastas a los que seguir la pista. Unos más consagrados, otros más emergentes. ¿Reanudamos el viaje? Empezamos visitando Colombia, el hogar de la gran revelación de los Platino 2026: Simón Mesa Soto, director de Un poeta. De aquellos lares procece también uno de los cineastas más aclamados de los últimos años: Ciro Guerra, que en 2016 arrasó en los Platino con El abrazo de la serpiente. Y a punto estuvo de repetir en 2019 con Pájaros de verano. En Argentina nos esperan Santiago Mitre, artífice de Argentina, 1985 —triunfadora en los Platino 2023 con cinco galardones—, pero también Pablo Trapero —Leonera, Carancho o El Clan, con seis nominaciones en los Platino 2016—, Damián Szifron, creador de Relatos salvajes —la película con más Platino de la historia con ocho en 2015— o Luis Ortega —El ángel o El jockey, con nueve nominaciones en los Platino 2025—. Al otro lado del Río de la Plata, en Uruguay, nos citamos con Álvaro Brechner: Mal día para pescar o La noche de 12 años —seis nominaciones en los Platino 2019—.

En Chile habita otro gran cineasta: Sebastián Lelio, ganador del Óscar a mejor película de habla no inglesa en 2017 por Una mujer fantástica. Obra por la que también recibió el Platino a mejor película, algo que ya había logrado en la primera edición con Gloria. Y si en Perú nos encontramos con Claudia Llosa —La teta asustada o Distancia de rescate— en El Salvador lo haremos con Tatiana Huezo, que se quedó a un paso de triunfar en los Platino de 2022 con Noche de fuego. Este viaje no puede finalizar sin visitar México, donde Fernanda Valadez —nominada a mejor ópera prima en los Platino 2022 por Sin señas particulares—, Alonso Ruizpalacios —nominado a mejor director en los Platino 2016 por Güeros— o Michel Franco —nominado a mejor director en los Platino 2021 por Nuevo orden— aseguran el relevo generacional. Y, cambiando el español por el portugués, nos topamos con una cineasta brasileña que ha llamado la atención en los Platino de este año con Manas, Marianna Brennand Fortes. ¡Apunten su nombre!